Queridas lectoras, comprensivos lectores,
Por favor, dejad que ellas ocupen las primeras filas, no sólo por cortesía, también para que yo las pueda ver mejor, ya sabéis, llegamos a una edad en que la vista flojea.
Quiero, ante todos vosotros, hacer una confesión en público, y, para ello ¿qué mejor lugar que este blog?
Yo, también lo hago.
Poco, la verdad es que poco, seguramente menos que la mayoría de vosotros, pero, peco.
Sí, peco, entro en facebook, de tanto en tanto y a escondidas.
Me da mucha vergüenza confesarlo.
A veces, me da por cotillear.
A ver, qué pinta tiene aquella o aquel hoy en día, 30 años desde que los vi por última vez. Huy, si podría ser su padre. Mira, mira, que bien se conserva esta.
Es entonces cuando comienzan los remordimientos. Yo los veo y ellos no tienen oportunidad de verme.
Se acabó, aquí tenéis mi cara, actualizada, os pago con la misma moneda, el tiempo no perdona.
Psicodélico
Ya puestos, más madera...

No hay comentarios:
Publicar un comentario