Cometemos muchos crímenes. Algunos de ellos inconscientemente. Por ejemplo, llamando a un hijo Segundo pecamos de falta de imaginación. Aunque mayor es el crimen si lo llamamos Perfecto, marcándolo de por vida con una exigencia desmesurada.
Cometemos el crimen de construir piscinas a orillas del mar, de quitar a los que no tienen, de regalar a los que les sobra.
Cada vez que llenamos el depósito, matamos.
Cada vez que ignoramos a un marginado, pecamos.
Reconozco que en ocasiones somos listos, espabilados, hábiles y acelerados, pero casi siempre infinítamente gilipollas.
Por qué, para explicar el infinito, se recurre al mar, o al universo, conociéndonos.
Qué le vamos a hacer, somos humanos.
sábado, 20 de junio de 2026
Infinito
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