Algun dia,
t'intentaran descriure amb terabytes.
La teva imatge serà un conjunt de petits punts
que anomenem píxels.
El teu perfil ja no variarà amb la llum del dia,
sinó amb l'empresa que filtra les teves dades,
i la teva ànima vagarà eternament
per l'espai que hi ha entre bit i bit.
Algún día,
intentarán describirte con terabytes.
Tu imagen será un conjunto de pequeños puntos
que llamamos píxel.
Tu perfil ya no cambiará con la luz del día,
sino con la empresa que filtra tus datos,
y tu alma vagará eternamente
por el espacio que hay entre bit y bit.
viernes, 28 de noviembre de 2014
Estima animal
Són sempre els ulls,
els que expressen els sentiments absurds.
Absurds quan acotem la realitat amb regle, compàs i transportador d'angles.
És un esbós a mà alçada,
la teva imatge, immesurable, indefinible,
fora de toda mida,
com l'estima d'un animal.
Son siempre los ojos
los que expresan sentimientos absurdos.
Absurdos cuando acotamos la realidad con regla, compás y transportador de ángulos.
Es un esbozo a mano alzada
tu image inmesurable, indefinible,
fuera de toda medida
como el amor de un animal.
els que expressen els sentiments absurds.
Absurds quan acotem la realitat amb regle, compàs i transportador d'angles.
És un esbós a mà alçada,
la teva imatge, immesurable, indefinible,
fora de toda mida,
com l'estima d'un animal.
Son siempre los ojos
los que expresan sentimientos absurdos.
Absurdos cuando acotamos la realidad con regla, compás y transportador de ángulos.
Es un esbozo a mano alzada
tu image inmesurable, indefinible,
fuera de toda medida
como el amor de un animal.
lunes, 17 de noviembre de 2014
Los niños hablan español
Anterior
Algunos veranos, la madre y su hijo rubio viajaban a Alemania a pasar unas semanas con la familia materna.
El niño disfrutaba estos viajes, en los que él era el rey de la casa, la alegría de sus tias y abuela. Durante algunos años fue el único nieto y sobrino.
En casa de la abuela, todo era diferente, colores, olores, sabores, sonidos, el idioma, fuera de casa la luz, el aire, la tierra y la vegetación, sus sentidos descubrían un nuevo mundo.
Un día, saliendo al bosque con su tio, encontraron a otros niños. El niño rubio les habló en castellano. Su tio, en alemán le preguntó: < ¿Pero porqué no les hablas en alemán como a mí ?>
< Pero tio, > le contestó el niño, < sólo los adultos hablan en alemán, los niños hablan en español. >
Hasta ese momento no había conocido niños alemanes y le era imposible imaginar que existiesen niños que hablasen alemán.
Algunos veranos, la madre y su hijo rubio viajaban a Alemania a pasar unas semanas con la familia materna.
El niño disfrutaba estos viajes, en los que él era el rey de la casa, la alegría de sus tias y abuela. Durante algunos años fue el único nieto y sobrino.
En casa de la abuela, todo era diferente, colores, olores, sabores, sonidos, el idioma, fuera de casa la luz, el aire, la tierra y la vegetación, sus sentidos descubrían un nuevo mundo.
Un día, saliendo al bosque con su tio, encontraron a otros niños. El niño rubio les habló en castellano. Su tio, en alemán le preguntó: < ¿Pero porqué no les hablas en alemán como a mí ?>
< Pero tio, > le contestó el niño, < sólo los adultos hablan en alemán, los niños hablan en español. >
Hasta ese momento no había conocido niños alemanes y le era imposible imaginar que existiesen niños que hablasen alemán.
domingo, 9 de noviembre de 2014
La iglesia
Anterior
La madre del niño rubio era alemana, por eso, él fue a un colegio diferente a aquellos a los que iban sus amigos. En el colegio al que él iba se hablaba alemán, pero además de eso, niñas y niños compartían las mismas clases. Esto hoy en día es normal, pero entonces no lo era, las niñas iban a colegios de monjas y los niños a colegios de curas. En el colegio alemán no se llevaban uniformes y los estudiantes, disfrutaban de tardes libres, ya que a las dos salían de clase y no volvían hasta el día siguiente.
La madre del niño rubio era alemana, por eso, él fue a un colegio diferente a aquellos a los que iban sus amigos. En el colegio al que él iba se hablaba alemán, pero además de eso, niñas y niños compartían las mismas clases. Esto hoy en día es normal, pero entonces no lo era, las niñas iban a colegios de monjas y los niños a colegios de curas. En el colegio alemán no se llevaban uniformes y los estudiantes, disfrutaban de tardes libres, ya que a las dos salían de clase y no volvían hasta el día siguiente.
Los colegios a los que iban sus amigos
eran religiosos y después de comer, en vez de salir a jugar, los
niños pasaban dos largas horas más encerrados en clase.
Lamentablemente, el paso del tiempo ha demostrado, que esas horas
extra de educación que sus amigos sufrieron, no les aportó
absolutamente nada para la vida adulta, más bien frustro la
iniciativa y fantasía infantil de aquellos niños, convirtiéndolos a
temprana edad en prisioneros del sistema. Así pues, las horas de
verdadera libertad, en las que podían descubrir el mundo mediante
juegos fantásticos, se limitaban a aquellas horas de la tarde entre
la salida del cole y la cena.
Las mañanas de domingo eran
paradisíacas, los juegos comenzaban en el patio a primera hora, una
mañana que deseaban eterna pero que pasaba desesperantemente rápida,
comparada con las tediosas mañanas de los días de diario. Las
mañanas de domingo les pertenecían a ellos hasta que cumplían
siete u ocho años, edad a la que, aquellos que dirigían el
pensamiento colectivo, los que decidían lo que está bien y lo que
está mal, los buenos cristianos, católicos apostólicos, dirgían
sus rebaños a misa.
Nunca el niño rubio fue obligado a ir
a misa por su madre o su padre, él iba voluntario, no por devoción,
sino porque iban sus amigos y la alternativa hubiera sido quedarse
solo en el patio, sin compañeros de juego.
Querida lectora, si eres joven, quizá
pienses que las cosas han cambiado mucho desde entonces. Yo lo dudo.
Seguimos teniendo una religión que nos dice lo que está mal y lo
que está bien, obviamente esta religión no se predica en las
iglesias tradicionales, tenemos nuevas iglesias también. ¿Dónde
están estas iglesias? Piénsalo tú, yo creo que son virtuales.
¿Quien dispone del poder hoy? Los hijos y, oh gran novedad, las hijas, de los que gobernaban hace 50 años.
Querida lectora, quizá pienses que
esas cinco flechas que aparecían bajo el ala derecha del águila
han perdido su fuerza. Entonces es que no conoces la historia del
juez Baltasar Garzón, que fue alcanzado por una de esas flechas y
apartado del sistema judicial español.
Extracto de la Wikipedia:
El juez Baltasar Garzón fue suspendido en forma cautelar en sus funciones como juez de la Audiencia Nacional por el Consejo General del Poder Judicial el 14 de mayo de 2010, después de que el magistrado del Tribunal Supremo Luciano Varela acordara la apertura de juicio oral contra Garzón por presunta prevaricación por la decisión de declararse competente para investigar los crímenes de la represión franquista desde su juzgado de la Audiencia Nacional.11 El juicio se abrió tras admitir a trámite una querella presentada por el partido político de ultraderecha Falange Española de las JONS, por el sindicato12 Manos Limpias y la asociación Libertad e Identidad.
domingo, 2 de noviembre de 2014
Jugando a cazar
Anterior
Un día, Carlos, que era un par de años mayor que el niño rubio, le dijo, que si se encontraba en la calle con los niños militares, no jugara con ellos y le contó lo que les había pasado a Pablo y a él el día anterior.
Un día, Carlos, que era un par de años mayor que el niño rubio, le dijo, que si se encontraba en la calle con los niños militares, no jugara con ellos y le contó lo que les había pasado a Pablo y a él el día anterior.
Dando un paseo por el parque que hay
cruzando la calle Colombia, se habían topado con un grupo de cinco o
seis niños militares y estos les habían propuesto jugar juntos.
Pablo y Carlos preguntaron que de qué iba el juego y les explicaron
que de caza. La propuesta les pareció interesante y acompañaron al
grupo de niños a un callejón solitario, invadido siempre por un
fuerte olor a disolvente, procedente de una chapistería donde se
lacaban los vehículos reparados. El callejón estaba repleto de
coches abollados. Llegados al callejón, Carlos y Pablo fueron
rodeados. Carlos, asustado, preguntó “¿Pero qué vamos a cazar?”
“Pues vamos a cazar rojos,” le
contestó el cabecilla del grupo “venga tú, grita tres veces, bien
fuerte, Arriba España.” Después de que Pablo tuviera que gritar
“Viva Cristo Rey”, Carlos y Pablo huyeron, perseguidos por una
jauría de niños. El grupo de niños pasó corriendo por delante de
un paredón, sobre el que una pintada, de grandes dimensiones,
durante años anunció a todos los visitantes del parque:
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